Un decálogo sobre cómo se puede manipular a quién no esté atento a la jugada.
SALUD y SUERTE.
viernes, 8 de julio de 2016
miércoles, 1 de junio de 2016
TWITTERANDO III
MANOLO M. HUERTAS
@mequitaslavida
9 feb.
"Ya vendrá alguien que será más golfo que yo", espetó el político. "Pues que venga le haremos lo mismo que a ti, o peor", dijo el CIUDADANO.
"No me fío ni de tu sombra", le dije al tipo. "Será de la tuya", contestó. "No, no. De la mía sí que me fío", le repliqué al chivato.
¿Cómo se llama un griego impotente?: Yoyano Copulo (inventado por mí, eah!)
Érase una vez una chica tan monógama, tan monógama, tan monógama, que decidió quedarse soltera.
El primer humano fue una australopiteca que lloró al ver morir a su compañero de forma trágica.
La joven política iba para estrella del rock pero su talento no acompañó. Ahora es portavoz de un partido político. Le encantan los mítines.
"¿Quiere usted mirar mis tetas?"; "claro, señora, pero ¿por qué?, replica el policía. "¡EL PERRO!, ¡EL PERRO!
Quizá llegue el día en que todos los hombres y mujeres sean iguales. Siempre que nuestro planeta resista al Ser Humano.
Alguien dijo que si los políticos no hubieran cobrado hasta que llegaran a un acuerdo, aunque fuera breve, estarían como todos los curritos.
El primer "flojo" de la humanidad inventó la rueda.
¿Por qué no se crea un sillón en blanco en el hemiciclo de los diputados si se consiguieran las papeletas suficientes como para ello?
Si pretendes ser el mejor la lucha no tiene fin. Trata de ser lo mejor que puedas y sólo lucharás contra ti.
La chica se enamoró perdidamente y sufriía por no ser correspondida. Nadie le dijo que eso sucede. Sí le habían explicado como debía FOLLAR.
La tristeza es un estado pasajero. Es como el hambre que calmamos comiendo. Ella se calma con recuerdos de hechos alegres del pasado.
El hombre Invisible perdió su trabajo como espía debido a su flatulencia, por pedorro.
Somos culpables de todo lo que nos sucede. Ahora, si hubiera menos hijos de puta a nuestro alrededor lo seríamos mucho menos. SALUD y SUERTE
Si de verdad tuviera talento sería menos soberbia, dijo la escritora novel. (gesto de humildad)
domingo, 1 de mayo de 2016
SOÑÓ QUE SOÑABA
Soñó que soñaba.
A sus brazos llegaron
entre luces grises
dos manos de sonido brillante.
Se apresan para saltar
al abismo, ¿sin fondo?, del amor
descansando sobre las nubes de la amistad
para posarse en los rojos campos de la pasión.
Al fin.
Allí aterriza una explosión de claridad.
Dos cuerpos intercambian sus almas.
Juventud y senectud se funden.
No son dos. Son cuatro. No. Son dos.
La soledad sale huyendo. Adiós.
Despertó dos veces. No. Sólo una.
Reconoció su oscuridad.
A sus brazos llegaron
entre luces grises
dos manos de sonido brillante.
Se apresan para saltar
al abismo, ¿sin fondo?, del amor
descansando sobre las nubes de la amistad
para posarse en los rojos campos de la pasión.
Al fin.
Allí aterriza una explosión de claridad.
Dos cuerpos intercambian sus almas.
Juventud y senectud se funden.
No son dos. Son cuatro. No. Son dos.
La soledad sale huyendo. Adiós.
Despertó dos veces. No. Sólo una.
Reconoció su oscuridad.
Y lloró.
miércoles, 6 de abril de 2016
LA VERDAD DESAPARECE CASI AL INSTANTE
Nuestros hechos dependen del
tiempo, en este Universo que sólo conocemos. Es el Tiempo la dimensión que rige
nuestras vidas y todo lo convierte en recuerdos. Recuerdos que dependen de
nuestra memoria. Memoria que es afectiva y no objetiva.
El objeto de la verdad es
discernir entre confusiones, aclarar los pensamientos, del hecho. Tenemos muy poco
tiempo para ello. Pues el suceso se transforma en recuerdo cuyos cimientos se
hunden bajo el paso del tiempo y su firme apisonadora.
Entonces, la verdad sólo es presente.
Desaparece entre las brumas de la mente. Lo demás se torna en percepciones
sobre lo consumado. “¿Diga usted la verdad?”; “no puedo, señoría, aquello ya
ocurrió. Puedo ofrecerle mi versión y no doy para más”. La justicia ya lo sabe:
la verdad sólo es presente. Pero este planteamiento no lo acoplamos a otros
hechos o conflictos. Creemos que nuestra verdad sobre el recuerdo es la justa.
Pero no es así, aquella verdad murió.
Vivimos a costa de sentir sobre
el recuerdo y no del propio recuerdo en sí. Quizá la palabra escrita o
memorizada de algún modo tecnológico nos ayude. Pero, ¿quién se preocupa de
dejar constancia de la verdad más cercana? Tampoco nos vamos a pasar la vida
grabándonos constantemente ya que no viviríamos la linealidad del tiempo…
Vaya, ahora ya no puedo
certificar con claridad si mi primera frase de arriba fue verdad.
¿Qué opinas?
sábado, 20 de febrero de 2016
lo que el suicida nunca vio
Así llega la justicia del cambio para todos los políticos y sus secuaces, compinches y familiares que chupan de la teta y luego dicen que no se enteraban de nada...
Todos serán arrollados.
sábado, 6 de febrero de 2016
TWITERANDO II (@mequitaslavida)
MANOLO M. HUERTAS
La mujer abeja encontró a otro hombre capullo y se lo llevó al baile. Acabaron por echarlos de la fiesta
MANOLO M. HUERTAS
@mequitaslavida
4 feb.
@marianorajoy Adiós Mariano. Vete a tomar... el sol por ah
MANOLO M. HUERTAS
@mequitaslavida
31 ene.
@PPopular @ALevySoler Estamos hastra los cojones del clan que formáis todos vosotros!
MANOLO M. HUERTAS
@mequitaslavida
31 ene.
Desde muy niña supo utilizar sus lágrimas para sus propósitos. Un día se le secaron los ojos y ya no supo enfrentarse al mundo
MANOLO M. HUERTAS
@mequitaslavida
29 ene.
Le preguntaron al Jefe: "¿Usted es racista?"; "¡no!, os odio a todos por igual".
MANOLO M. HUERTAS
Estaba tan obsesionado con ser siempre elegante que se tatuó una corbata en todo su pecho al descubierto
MANOLO M. HUERTAS
Ese día me dijiste: "te quiero". Y yo, cuán tonto, me lo creí
MANOLO M. HUERTAS
Buscaba, buscaba y buscaba. Sin hallar. Hasta que rebuscó en su interior.
MANOLO M. HUERTAS
Todos rehuían al Fantasma. Él sólo quería tener compañía
MANOLO M. HUERTAS
Ponerse
de acuerdo es sencillo. Sólo hay que escuchar. Aunque a algunas
personas es mejor ni oírlas. ¿Quién sabe cuándo y qué? ¿Acaso tú?
MANOLO M. HUERTAS
"Sólo te puedo ofrecer amistad", contestó a través del chat. Qué maravilloso regaló pensó él, aunque sabía que ella tergiversaba y mucho.
domingo, 3 de enero de 2016
TWITERANDO I (@mequitaslavida)
MANOLO M. HUERTAS
@mequitaslavida
15 minHace 15 minutos
MANOLO M. HUERTAS @mequitaslavida
26 dic. 2015
MANOLO M. HUERTAS @mequitaslavida
23 dic. 2015
MANOLO M. HUERTAS @mequitaslavida
20 dic. 2015
MANOLO M. HUERTAS @mequitaslavida
16 dic. 2015
MANOLO M. HUERTAS @mequitaslavida
13 dic. 2015
MANOLO M. HUERTAS @mequitaslavida
10 dic. 2015
MANOLO M. HUERTAS @mequitaslavida
6 dic. 2015
MANOLO M. HUERTAS @mequitaslavida
3 dic. 2015
MANOLO M. HUERTAS @mequitaslavida
1 oct. 2015
MANOLO M. HUERTAS @mequitaslavida
19 abr. 2015
@ahorapodemos Pablito IGLESIAS tenías que haberle regalado al Rey LOS SANTOS INOCENTES. Ahí sí que se explica bien la CRISIS de tó la vida..
Exclamó, ya moribundo, el AÑO VIEJO: "No me culpéis a mí de vuestros fracasos. Cabrones"
MANOLO M. HUERTAS
Dijo: "esto no me conviene". Y resultó ir en contra del mundo.
MANOLO M. HUERTAS
Un día contemplé una flor roja surgida en medio de una ciénaga...
MANOLO M. HUERTAS
Quiso correr más que el viento y se la tragó la tormenta.
MANOLO M. HUERTAS
No se puede cambiar de familia. Cambiar de equipo de fútbol es muy difícil. Cambiar de partido político es una opción necesaria si votas
MANOLO M. HUERTAS
Lo conté y me dijo que la cagué. Sí claro. Lo contó y le dije que la cagó. Replicó ella: "es que no es lo mismo". Claro, no es lo mismo.
MANOLO M. HUERTAS
Si dices TE QUIERO a las primeras de cambio perderás credibilidad. (Sobre todo si es follando). Dilo a la luz de la Luna o del Sol.
MANOLO M. HUERTAS
No se puede obligar a nadie a que te quiera excepto a uno mismo.
MANOLO M. HUERTAS
Cada vez que dices NO a las ideas de los demás te autolimitas.
MANOLO M. HUERTAS
El tipo le dijo a la doctora: "deme algo contra el rencor". Y ella le recetó abrazos.
MANOLO M. HUERTAS
domingo, 6 de diciembre de 2015
A LA LUZ DE LA LUNA
la lela mirada
clara que la veía.
A la luz de la luna
blanca lumbre blanca
dulce en tu pupila.
A la luz de la luna
halo cristalino albino
y tú, lúcida.
A la luz de la luna
un parpadeo da la vida
de ambos, la alegría.
A la luz de la luna
albos sobre sombras
los dos amando.
A la luz de la luna
límpido hecho
como contigo con
ninguna.
Pelo al viento
y mezclando
en esa noche cascabelera
entonces, nos dijo ella:
"Haced de mi brillo
vuestra cuna"
jueves, 24 de septiembre de 2015
UN LEGRADO
Se hicieron novios justo al final de la
adolescencia. Él era la segunda vez que iba a hacer el amor (aunque siempre
reconoció que aquélla otra sólo había sido un puntazo. Es decir, una mínima penetración, de pie, y en algún
rincón oscuro con una muchacha cinco años mayor cuando cumplió los quince
añitos). Según ella sería su primera vez. Y ocurrió en un local deshabitado,
desvencijado y totalmente abandonado situado muy cerquita de la rotonda de Los
Anzuelos a un lateral del que sería el nuevo hospital Politécnico y
Universitario La Fe de Valencia años más tarde.
“Quieres ver la sangre que me ha salido”,
“no hace falta”
Ambos residían en el barrio de La Fonteta. Lugar que les vio nacer.
Conocidos de toda la vida, el ardor pasional que sus respectivas hormonas les
provocaron los llevó a hacerse más que amigos y a esporádicos encuentros
sexuales donde el calentón que daban a sus cuerpos era tal que se avecinaba el
gran acto de amor. La unión en armonía. El noviazgo. El coito. “¿De verdad esa
es la prueba de amor que necesitas?, si ya sabes que te quiero mucho”, “teta,
yo sólo quiero estar seguro y esa es la mejor forma”, “bueno, la semana que
viene lo veremos”, “eso mismo dijiste la ultima vez”, “¡pues te esperas!”
El gran día les pareció el más
emocionante de toda su vida. El planeta amaneció con más colores de los
habituales. Por fin se haría un hombre del todo y dejaría de ser un niñato. Hallaron el rincón que él hubo
limpiado el día antes. Al atardecer consumarían el acto, sobre unos cartones y
apenas sin desnudarse. La penetración fue un desastre. Él eyaculó en un par de
minutos.
Las dos próximas semanas repitieron la
hazaña en otra ocasión. Comenzaron a disfrutar del sexo aún con la torpeza
habitual de su edad. Empezaron a pasearse de la mano, aunque escondiéndose de
los amigos.
Entonces ocurrió. “No me baja la regla;
nano, es una mierda”, “vamos a esperar un poco”. Pasaron otras dos semanas sin
practicar sexo, sólo besos. Ella estaba muy asustada. Tenía miedo de sus
familiares. La palabra puta resonaba en su mente como ese dolor de cabeza
traicionero que no te deja dormir. No tenían trabajo, los estudios no eran lo
suyo. Iban a ser padres con apenas dieciocho años. El pánico invadió sus huesos
como artritis recalcitrante. El miedo como parálisis cerebral. La incertidumbre
les hacía resoplar.
Un mes después, confirmado el embarazo,
una vecina enfermera de La Fe antigua les concertó cita con el psicólogo del
hospital para tantear las posibilidades. Allí conocieron a otra joven que había
abortado un par de años atrás. Ésa iba a ser una salida. El fruto engendrado en
su acto sexual podría esperar. Más adelante con la situación social, laboral y
familiar bien mejorada lo volverían a intentar de nuevo. Ese fue su consuelo.
Ese sería su estigma.
Clara sufrió una intervención leve para
desalojar el feto de su organismo. De su ser. De su vida. Un bofetón a la vida
diría algún creacionista. Una decisión de vida expondría algún evolucionista.
Para los ultracatólicos un asesinato. Para un ateo una opción mejorada de una
probable vida frustrada y mal avenida. Para ellos dos: “hemos sido unos
cobardes”.
Quizá debieron contar la verdad a sus
adultos y que decidan ellos.
A la salida de la clínica abortista, que
fue gratuita por ser ella menor de edad, él la esperaba con cierta
tranquilidad. El problema había desaparecido. Josito descubrió que hacer el
amor, follar, o como quiera que lo llamen es algo más que una machada y que
exige una enorme responsabilidad. Los cuerpos se hacen promesas sin el permiso de
la mente. Ahora debía seguir con ella hasta la consecución de una bonita
historia de amor. Algo le conminaba a actuar con ternura. La abrazó e intentó
besarla. “No me toques”
El secreto no podía continuar. Ya se sabe
que contarlo alivia el alma y algún que otro pesar. De modo que se lo contaron
a su mejor amigo y amiga respectivamente. Les dieron la razón y un gran
consuelo de paso. Y con respecto a volver a acostarse, nada de nada. Ni el más
mínimo indicio de sexo por parte de ella en días. Pero, ay, las dichosas
hormonas, tan guerreras ellas, no los dejaban respirar con tranquilidad. Un día
en el cine los besos se convirtieron en tocamientos y éstos en orgasmo. Se
acostaron a las tres semanas en casa del amigo aprovechando la ausencia de sus
padres. Eso sí, con la lección bien aprendida de la psicóloga. Hay que utilizar
el preservativo siempre que no se pretenda la fertilización. “Sí, doctora, no
se preocupe”, dijo él. “No es mi problema, sois vosotros los que deberíais
tener mucho cuidado”
Clara y Josito vivieron un noviazgo muy
aciago. Comenzaron a discutir poco antes de cumplir los seis meses desde el
aborto. Los celos, siempre queriendo meter baza en los temas del amor. Los
celos, incompatibles con una relación moderna y abierta. Los celos, acompañados
de los reproches continuos. Las discusiones que llevan a un silencio atroz.
¿Hacer el amor con alguien al que le has enumerado todos sus defectos para
ganar una discusión tras otra? Mal remedio. Imagínenselo, es fácil.
A la par, observaban como sus allegados
trataban a sus parejas con complicidad. No como ellos. Y, por fin, el sexo dejó
de ser el pegamento que los unía. Ya no sentían nada. Se corrían como autómatas. Y al terminar el acto sexual no tenían nada
de lo que hablar ni discutir. Dejaron de salir juntos un par de veces para
intentar una nueva reconciliación. Intento fallido.
Un año y medio después de hacer el amor
por primera vez se despidieron de su noviazgo al fracasar en la tercera
tentativa de reconciliación.
“Ojala hubiera salido bien, Clara”, “no
puede ser, han pasado muchas cosas ya, Josito; cuando estoy contigo no soy yo”.
Adiós… adiós.
Veinte años después. La Fe nueva lleva
pocos meses inaugurada. Son las fiestas del pueblo de la Fonteta de San Luis.
El destino, tan juguetón, va a propiciar un reencuentro. No lo puede evitar, le
gusta experimentar con los humanos. Y a nosotros, que tanto nos gusta fantasear
con él, nos encanta.
Dos solteros alrededor de los cuarenta
años cumplidos coinciden al visitar a sus respectivos padres. Siempre han
sabido el uno del otro y, además, en los últimos tiempos no es la primera vez
que se ven en persona aunque siempre tenían una pareja que comprometía una
conversación nostálgica.
Las miradas son dulces, cálidas,
profundas y acompañadas de una sonrisa sin enseñar los dientes. Dos besos
apegados establecen el contacto. Clara y Josito se van a dar otra oportunidad.
Le van a otorgar esa oportunidad al amor. Ahora son adultos, los dos tenían más
que sopesada esa opción. Los padres casamenteros se encargaron de dejarles bien
claro la soltería del otro.
Todo lo concibieron con demasiadas
prisas. Ella se trasladó al piso de él a los dos días de hacer el amor en su
coche esa misma, primera, noche.
No podían perder el tiempo. Buscar el
embarazo. Qué magnífica idea. Sí, claro. Un hijo les uniría para siempre e iba
a ser muy bien recibido y querido. Si el amor fracasa nunca lo haría la
paternidad.
Reconstruir lo derruido. El ave Fénix que
vuelve de sus cenizas.
Cinco semanas tardó la dicha. Ella estaba
de nuevo embarazada de él. “Voy a ser madre, ahora sé por qué he estado
esperando”, “yo también lo sé ahora, cielo”. ¿Era una ilusión infundada? Qué
más da. Ambos resumieron sus vidas y olvidaron los años pasados alejados el uno
del otro como una mala comida. Ahora, sí, van a ser valientes. No como aquella
vez.
Informaron a sus más allegados e incluso
a desconocidos con los que se topaban en cualquier lugar. Derrocharon pasión en
la cama. Sin prejuicios, sin miedos, sin prisas.
Un día despejado propuso él: “demos un paseo
por las cercanías donde me dijiste que te desvirgué, ¿te parece?”, “no sé,
nunca he vuelto por allí”, “yo sí, una vez hace tiempo”. Buscaron el alivio al
retornar a un lugar donde les hubiera resultado imposible profanar sin este
nuevo embarazo.
Un mal paso. Se le cataloga después de
haberlo dado. Antes siempre todos los pasos son buenos ya que los malos nos
traicionan, no los esperamos, no los vislumbramos nunca. Aún sin ser temerarios
no somos inmunes a tropezar en la vida, hasta en las acciones que tratamos con
pulcritud.
Entonces deciden asomarse por una ventana
sin cristales para recordar cogidos de la mano donde hicieron el amor por
primera vez. Un mal paso. Clara pisa una tapa rota, cubierta de hierbas que la
ocultaban, de una vieja arqueta telefónica situada en la acera que da al
interior de ese añejo edifico. Clara sufre un golpe brusco y seco entre sus
glúteos. Josito la ayuda a levantarse. Encuentran descanso en la repisa de la
estación de ADIF cercana.
Ella nota el calorcillo de la sangre en su
entrepierna. La mejor opción es dirigirse a urgencias del hospital La Fe nueva para
que la examinen.
El feto se ha desprendido escucha él, con
lágrimas resbalando por sus mejillas. Es el médico de urgencias que los
atendió. Hay que ingresarla para practicarle un legrado. Otra vez. El pasado
vuelve como un tsunami emocional.
“En aquella ocasión estaba vivo”,
detallaría ella postrada en la cama dos días después. “No sé por qué te hice
caso en ir a ese maldito sitio”, insistió.
Seis
meses más adelante se separaron definitivamente.
domingo, 2 de agosto de 2015
EL REMOLINO
Mater natura, viva y
muerta,
en el arropo existencial
de todos ...ínter vivos.
Seres embutidos en tu
sabiduría, cierta.
Aquí, en tus dominios
duraderos
de exquisitos placeres,
y constantes,
a lo largo del camino
perecedero.
Vueltas, vueltas, vueltas y más vueltas.
La Tierra, el Mundo, el Cosmos, la Sangre.
El Ser Humano al cazador
captura,
el cazador a la presa
acecha
que ésta hacia otra
represa
y el Hombre que a sí se apresa.
Del suelo hacia arriba, más arriba,
surge la molécula
violentamente empujada
a la superficie donde
nuevamente
se impulsará en
situación trampolínea
en un paseo libre e
ingrávido
que acaba arrojada
ayuso
para abajo, más abajo, ¡al suelo!
Al comienzo ...ab initio
con la explosión gigantesca ...dei gratia
a cuya danza bailaron
los planetas ...ex abrupto,
jóvenes y voluntariosos,
alrededor de las estrellas.
El sinuoso contacto a la vida,
aguardando aquélla, con
su abrazo bien agarrado,
en los inerciáticos
giros, y más giros,
que quiere acabar:
¿cómo?; ¿dónde?; ¿cuándo?
Ese remolino de rocas ardientes
cobijo imperioso de todo
y de nada
al que nuestra movible
alma
fuerte se aferra y
...esperanzada.
sábado, 4 de julio de 2015
PUNTO AZUL PÁLIDO, desde la VOYAGER (30 aniversario de su partida) en 1990 al alejarse del Sistema Solar.
Desde este
lejano punto de vista, la Tierra puede no parecer muy interesante. Pero para
nosotros es diferente. Considera de nuevo ese punto. Eso es aquí. Eso es
nuestra casa. Eso somos nosotros. Todas las personas que has amado, conocido,
de las que alguna vez oíste hablar, todos los seres humanos que han existido,
han vivido en él. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de
ideologías, doctrinas económicas y religiones seguras de sí mismas, cada
cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de
civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y
padre, cada niño esperanzado, cada inventor y explorador, cada profesor de
moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada
santo y pecador en la historia de nuestra especie ha vivido ahí —en una mota de
polvo suspendida en un rayo de sol.
La Tierra es un
escenario muy pequeño en la vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre
vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo,
pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en
las interminables crueldades cometidas por los habitantes de una esquina de
este píxel sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina.
Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los
otros, cómo de fervientes son sus odios. Nuestras posturas, nuestra importancia
imaginaria, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo...
Todo eso es desafiado por este punto de luz pálida. Nuestro planeta es un
solitario grano en la gran y envolvente penumbra cósmica. En nuestra oscuridad
—en toda esta vastedad—, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde
algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos.
La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No
hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie
pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, por el momento
la Tierra es donde tenemos que quedarnos. Se ha dicho que la astronomía es una
experiencia de humildad, y formadora del carácter. Tal vez no hay mejor
demostración de la locura de la soberbia humana que esta distante imagen de
nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos
los unos a los otros más amable y compasivamente, y de preservar y querer ese
punto azul pálido, el único hogar que siempre hemos conocido. CARL SAGAN (fallecido en 1996), científico y cosmólogo.domingo, 7 de junio de 2015
PONERSE METAS y CUMPLIRLAS
UNA META ES UN
CONTRATO CONSIGO, DEBE ESTAR ESCRITO
La fecha propuesta para meta personal, reflejada en
algún tipo de documento personal o muy presente en tu cabeza, es muy importante parr la activación del
cerebro. Se ubica en el córtex reticular (como si eso importara demasiado,
¿verdad?) Lo importante es que nuestra actitud ha comenzado a ponerse en marcha
una vez definida la fecha de conclusión de la meta. Luego podrán darse todas
las prórrogas que a uno le dé la gana, pero todo será volver a empezar, o, es decir,
a no empezar nunca en serio.
Esta disertación quedará anulada de inmediato si
interviene la única víscera que depende más de la emoción que del razonamiento.
Eso es, la víscera del amor: nuestro caprichoso corazón que va a su puto aire.
Escribimos exclusivamente de la razón.
PRIMERO DEFINIR LA META A
CONSEGUIR Y DESPUÉS PONERLE FECHA. Aquí deseo reflejar un inciso. La definición
de la meta. Ponerte una meta en la que intervienen más de una persona y
conseguirla a toda costa sin tener en cuenta las aspiraciones de los otros no
te hará más feliz ni más inteligente. Al revés, sólo quedará satisfecho tu
orgullo. Y ya sabemos que los orgullosos, poco listos, viven regular. En fin.
LA META FINAL PUEDE VENIR EN
ETAPAS, COMO EL CICLISMO. Ir ganando etapas, pequeñas metas también
planificadas, ayudará cantidad.
CADA DÍA REALIZAR UNA ACCIÓN
HACIA META. Pequeños logros. Como cuando de niños ahorrábamos en la hucha. Cada
monedita insertada en el cerdito de barro nos tenía más cerca de aquellos
patines.
NO DEJAR PASAR NI UN DÍA SIN
DEDICARLE UNOS MINUTOS. Como mínimo repasar todo el plan preconcebido.
LA META DEBE SER ALGO
MEDIBLE. La paz en el mundo no lo es ni está a nuestro alcance. Hacerse rico no
es medible, aunque sí posible y con probabilidad frustrante. Conseguir un
empleo fijo sería medible y posible.
LA META ES UN COMPROMISO, EL DESO ES UN ANHELO.
Estos dos conceptos hay que
mezclarlos. Compromiso más anhelo es la suma que nos lleva a la determinación.
Concepto SMART: específico,
medible, alcanzable, relevante, con fecha.
Escribir objetivo medible,
fecha límite, y la meta en tiempo presente.
PREPARARSE PARA EL ÉXITO. Sólo
hay un sitio dónde se hallará antes al éxito que al trabajo. Eso es, en el diccionario. Si la meta llega por
sorpresa y con un esfuerzo mínimo el éxito puede desbordarte y volver al
principio, y fracasado. El ejemplo es que te toque la lotería sin nunca haberte
planteado que harías con dicho dinero, probablemente será dilapidado. Es mejor,
una vez alcanzada una meta, proponerse otra.
SUERTE
SUERTE
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