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sábado, 1 de agosto de 2026

AMOR ETERNO

jacintoyo@hotmail.comjacintoyo@hotmail.com


Justo en aquel instante de hace 3800 millones de años y en la adolescencia de nuestro futuro Sistema Solar con la núbil Tierra reclamando su sitio en el Cosmos y con su bizarro escudo a punto de la madurez: el electromagnetismo (más adelante se crearía la capa de ozono y el efecto invernadero), unos átomos se rebelaron contra su destino inerme y se asociaron a base de intercambiar electrones hasta que el carbono adquirió el protagonismo, en forma de supercadenas moleculares, e infinidad de veces se asoció con nitrógeno, helio y oxígeno para que aparecieran los aminoácidos y después las proteínas. Llegó la Vida al planeta y con ella el amor. Esa vida nos ha engendrado, cuidado y conservado en un trabajo ímprobo e inacabable hasta nuestros días. La vida nos desea. Y, por ello, debemos estar agradecidos y no olvidarlo nunca... 

Es un reflejo de esta, ¿dura?, vida, cantar de ella con esmero debo, que a brazadas nos arranca de nuevo y apasiona y engancha esta movida entre amoríos errantes de ella bebo y todos con nuestra alma temida criticándola calmamos herida, ya con unas pocas palabras me muevo, y digo: que carentes de derecho para meternos entre, según y con ella, si al hacerlo se relaja el pecho, cabe paliarnos alguna querella, debe ser inmediato el hecho en proclamar: "esta vida es bella"...

La Vida resucitando, una y otra vez, superando los cataclismos geológicos ancestrales ha demostrado con creces que nos ama y que no puede vivir sin nosotros. Y nosotros sin ella. Todo lo demás va detrás.

SALUD y SUERTE. 

domingo, 5 de julio de 2026

SOÑAR y RECORDAR (adelante y atrás)

Siempre estamos viajando por el tiempo,

todo el rato.

Adelante y luego atrás y vuelta adelante.

El efímero presente ya es pasado

siempre persiguiendo,

rozando con sus vértices,

la estela del futuro.

Y ese futuro más adelantado,

en nuestra mente,

que fue presente y luego pasado,

vuelve al principio,

hacia atrás en modo de recuerdo

para convivir con el presente

que ya es pasado buscando el futuro.

Fui niño y luego hombre y después recuerdo.

Soy amo un momento presente del pasado

y, ¿acaso?, esclavo de mi futuro.

Así todo el tiempo.

jueves, 4 de junio de 2026

Decir... TE QUIERO.

Ante el increíble poder del amor, ¿duradero?,

que a mis oídos regalas dulce música blanda,

de esas palabras afables que en ti espero

al escucharlas una y otra vez, mi espíritu canta

ansioso y plastilino al que tu voz manda

en mi corazón desvalido cuando desespero

un día tras otro que por oírlas me esmero

a razón de mi alma que sin ellas se espanta.

Droga necesaria en mi vivir,

inútil esquivarla en su constante acecho

de un ser ¿inmerecedor? y ¿despistado?,

que de negarse tal placer para qué existir,

si cuando se las oye se estalla el pecho.

Y si no, diferénciame tú el ser de no serlo amado.

viernes, 1 de mayo de 2026

LA LUZ DE LA VERDAD

Un momento y un pensamiento en una calle de madrugada, como cualquier otra calle de alguna otra ciudad y como cualquier momento de cualquier otra vida.

Y el pensamiento se distrae hacia los focos, los de la luz.
Aquí las hay de dos clases o estados. Natural y artificial. De mentira o de verdad. Las que perdurarán y las que sucumbirán.

Se distinguen siete. Este número sólo es circunstancial. Lo verdaderamente interesante es: ¿Quién es quién?
La verdadera está integrada con las de mentira. Aunque aquí, con un poco de atención, se aclara enseguida. Pero, y si no fuera así...
La verdadera es innata al Ser Humano. Procede del Universo y, en menor medida, de la naturaleza. La artificial, aunque necesaria, es la que hemos creado para nuestra necesidad vital.
Pensemos que la luz natural fuese la verdad y la artificial la mentira. Es bastante sencillo, una vez decidido qué es la verdad. Cada uno tenemos la nuestra. Con lo que vinculamos la verdad (la luz natural) a lo que entendemos por posesión transferida a opinión.
Pero, al igual que en la foto, la luz que nos interesa descubrir aparece en otra tonalidad, cuyo interés en hallarla la hará relucir y revelar. Las luces artificiales, las mentiras, siempre son más y se unen formando clanes con lo que pueden anular la natural, las verdades. Después, las artificiales intentarán distraer y, más adelante, harán prevalecer su mayoría. Eso, ante el ojo inexperto y despistado.
Sucede exactamente lo mismo con verdades y mentiras. 
Empero, éstas últimas, y eso siempre se les olvida, acabarán fundiéndose.

miércoles, 1 de abril de 2026

AMANECER TURÍSTICO

Un amanecer sombrío en La Costa del Sol esperaba a los recién casados para caminar por la orilla revuelta. A unos metros, una patera asomó entre las olas. Un migrante, cansado y mojado, levantó la vista. Se miraron sin verse. Se saludaron sin saludo. Y sin hablar el día les dijo: adelante.



 

lunes, 2 de marzo de 2026

REVOLOTEAS ANTE MÍ

Revoloteas ante mí,
ligera, inquieta,
como si el aire te abriera paso
hasta rozarme.
Te acercas sin aviso
y algo en tu sombra
me desordena.
¿No te inquieta este temblor
que nace entre nosotros,
este deseo que no sabe dónde posarse?
Entras en mis rincones
sin pedir permiso,
con una luz certera
hacia mi oscuridad.
Y aunque fijo firmeza,
me descubro vulnerable
ante tu vuelo.
Si al menos fuera amor
lo que te trae hasta aquí.

sábado, 4 de octubre de 2025

PR"O"POSICIÓN

Ante
las fuertes tempestades resurge,
versus las sabias decisiones le alimentan
con el clamor de la tierra, entre,
 y so al cielo pide agua
durante la dosis en avalancha desequilibrada
que a veces la empaña
hacia ese natural desorden
de aquellos mediante
que, según, hasta
para ella escancian
bajo el caos dominante de todo,
en desajuste,
vía bien la emana.
Quisiera sufrir sobre mi tierra
desde éste, mí, anhelo
sin tu fiera coraza
pues contra el enemigo
cabe la esperanza
tras rodearme
por tu cielo.

lunes, 1 de septiembre de 2025

UN UNIVERSO EN MINIATURA

Nuestra pandilla la formábamos tres chicos y dos chicas, todos rondando los veinte años. 

Y reflejo esto con empaque porque todos nos queremos exageráo desde chicos. Nacho y Alba, forman pareja desde hace tiempo. Una tarde se regalaron un beso delante de tós, y ¡hala! se acabaron los coqueteos de los demás; con mi chica nada de nada; dicho que aprendió de un veraneante foráneo, de Graná. Alba es rubia, delgada, resoluta, risueña y muy estudiosa. Nacho se enamoró de ella en cuanto tuvo algo de conocimiento. Él es un tío de los guapos, según todas, y sólo piensa en jugar al fútbol, aunque no le impide aprobar todas las asignaturas. Luego nos divertimos como podemos Luismi, Mary y este servidor, Lolo. En ocasiones, me siento como un verdadero tostón. Nosotros tres somos los solteros; y presumimos de ello ante todos, no se crean. De qué buena gana, tanto él como yo, dejaríamos de serlo muy a gusto. Y nos jartaríamos de darle la mano y besuquear a la Mary delante de  el pueblo. Luismi es más gordito que yo, pero el jodío es más alto y guapo.

Solemos planear algunas aventuras que resultan emocionantes y, por sorpresa de vez en vez, hasta algo peligrosas, pues los cinco somos atrevidos y temerarios, a la hora de trepar y explorar por sitios casi inaccesibles, por algunas laderas y veréas de Sierra Nevada. Vamos a esos lugares en bici y pasamos la jornada al completo. Por ejemplo, el verano pasado nos decidimos a explorar una cueva situada en el Cerro de la Muela. Era un día otoñal, espléndido con un cielo azul claro sólo manchado por la estela de un avión a reacción. Allí descubriríamos algo asombroso. 

Ya verán, ya, sobre todo para mí.

Ahora quiero recordar como todo el contorno y el clima cálido y arropador enarbolaban la figura esbelta de Mary; su negra melena casi zahína, su exquisito movimiento, y su pantalón vaquero estrecho que redondeaba su trasero y lo resaltaba con movimientos armónicos. No podía apartar la vista de ella cada vez que escalábamos un risco y la dejaba pasar primero. “Qué buena está”, mi cerebro liberaba ese pensamiento, incluso a mi pesar. Ya en cierta ocasión me dejó bien claro que predominaría la amistad entre nosotros, sacrificando el sexo. ¡Qué mala suerte, que tengo! Pensé como un niño.
El camino hasta llegar allí es una sinuosa vereda con gran cantidad de altibajos y recónditos bancales cercanos a las casitas de paredes blancas con las cenefas de pintura de cemento y de lejos acompañándonos las arboledas, todo con enorme silencio.
Al fin, avistamos el lugar. Situada en un pequeño monte de relieve cuadrado en el que la cueva en sí daba la sensación de que era una caries del cerro, rodeada de vegetación de secano con tonalidades amarillentas y, a ratos, verdosas. La entrada es angosta y oscura, apenas un túnel. Una vez dentro, se abre una especie de galería por la que tenemos que pasar agachados. Al final, se despliega una especie de habitación totalmente iluminada. Caían gotas del techo y en el suelo resaltaban bastantes charcos de agua. Pero, ¿de dónde procedía esa luz tan protagonista y que desplazaba toda oscuridad del fondo? Qué fenómeno tan poco corriente.
La curiosidad reinó en nuestras miradas. Quisimos averiguarlo y nos encaminamos con decisión directa al interior. Nachó encabezó la expedición, asida de su mano lo siguió Alba, su novia. “Qué suerte tiene el tío”. Inmediatamente detrás, Mary avanzó decidida; después yo, tras una recriminación de Luismi, que cerró la fila india.
Son unos treinta metros de absoluto silencio los que recorremos con paso firme y sigiloso, acción hermanada con nuestros andares. A mitad de camino un eco nos sobresaltó y paramos nuestro movimiento bruscamente, en seco. Choqué mis partes más delicadas y protuberantes contra el trasero de Mary. Qué gloria, por unos segundos ella giró la cabeza para escudriñarme y me puse mas blanco que el pico del Veleta en invierno. Ella giró la cabeza y la daleó un par de veces marcándome el terreno con su mirada. Seguimos de inmediato con la curiosidad álgida y la incertidumbre quemándonos los nervios. 
Serían unos treinta metros de inquietud los que recorrimos con paso firme y sigiloso, acción hermanada con nuestros andares. A mitad de camino un eco nos sobresaltó y paramos nuestro movimiento bruscamente, en seco.
Ya faltaban muy pocos metros para acceder a la habitación interior iluminada donde se vislumbraba que fuera de una altura de unos ocho o nueve metros; el resto sería, más o menos, como el aula de un colegio, de unos cuarenta alumnos. Los conocía bien.
Todos quedamos fascinados por lo que vimos. Cientos y cientos, miles, de luciérnagas revoloteaban alrededor de una veta de color oro casi albino que debía su brillo a los rayos de sol, y que eran refractados de pared a charcos y vuelta para que se perdieran por una grieta del techo como si hubieran recibido una mano de limpieza en un particular lavado automático para una oscuridad añeja. Éramos cinco personas fascinadas y con la boca completamente abierta.
Pasaron varios minutos donde el protagonismo lo adquirió el abrazo fraternal que nos unía. El techo de la morada, ¡qué digo techo!: el firmamento de la cueva giraba como las luces de las bolas plateadas de una discoteca de pueblo. Cuánta hermosura, privada, sólo para nosotros, príncipes elegidos del reino de la de placidez...
¡Ho No!, Luismi besa en los labios a mi adorada Mary. ¡Ho No!, le da un morreo. Qué suerte la de mi amigo; seguro que con él eso de romper la amistad no le importa una mierda, pinchá en un palo. Disimulé la mirada. Ni lo notaron.
De repente la luz desapareció, y con ella las luciérnagas. La grieta apenas dejaba pasar un minúsculo rayo de sol que sólo nos serviría para encontrar la salida.
Ahora sí, ahora los cinco nos miramos sabiendo que los minutos anteriores labraron una profunda magia para todos. La sorpresa fue tal que no lanzamos ninguna foto. Qué tontos.
Siempre sabría que una maravilla puede ir acompañada de un fracaso, una decepción, un desengaño, que sé yo, ni en qué orden. Pero que todo eso es pura vida, que hay que esperar cualquier detalle sorpresivo de ella, para bien o para mal. Que una decepción para ti puede suponer una gran satisfacción para otro. Y también sabría que las satisfacciones buenas no son las desgracias de los demás; como siente algún tontolapolla, por mucho que lo disimule.
Me alegré, porque en aquella cueva hubo amor de todas las clases.
Durante el camino de vuelta recibí los abrazos más profundos que uno pueda desear, muchos besillos en las mejillas, donde la Mary se esmeró como nunca lo hizo. Luismi me dijo al oído que lo sentía, que esperaba el momento adecuado para declararse ante ella y que el pequeño milagro que habíamos contemplado lo ánimo hasta el punto de no poder contenerse. Alba y Nacho, dejaron caer que le habían comentado a una amiga de la facultad nuestras escapadas y que en la próxima vendría para acompañarnos. Amistad y amor: indisolubles y repelentes, todo al mismo tiempo.
Volví a nuestra cueva. Al detallar el “cosmos” del que fuimos testigos, tuve frecuente compañía en mis visitas. Pero jamás se repitió tal maravilla.
También he comprendido que hubo un universo en miniatura en aquella íntima escapada, el formado por los sentimientos vírgenes y verdaderos.

 


martes, 3 de junio de 2025

NADIE ADVIERTE SOBRE EL AMOR

Persiguió a su amor acorralándolo, pensando que tenía todo el derecho por el simple hecho de amar, asediándolo, creyendo que su amor le pertenecía, por el simple hecho de amar, agobiándolo con chantajes emocionales, a su amor, viviendo sus pensamientos sin conocerlos, recriminándolo, sin pudor, por no corresponderle en su medida, espiando su vida como si le perteneciera, por el simple hecho de amar, obligándolo, a su amor, a corresponder, valorando que se lo merecía, por el simple hecho de amar.

Nadie advirtió a esa persona que el amor no está obligado, no pertenece a nadie y que tiene vida propia, que al amor se le conquista con amor y no con razones ni estratagemas ni celos. Y ahora ya no lo reconoce.
Esa persona pudiere estar tan cerca de ti que te esté fagocitando.

domingo, 6 de abril de 2025

domingo, 2 de febrero de 2025

AL FIN GEMISTE MI NOMBRE

Hace tanto tiempo que sueño con tu abrazo que se me aferra con todas tus fuerzas y me acercas hacia tu corazón, con suerte para mí tan cerca de tus senos, dos montículos turgentes coronados por dos pezones de miel, redondos y claros, como tú. Así floreciste para mí.

Sueño que me besas con tus labios hinchados de placer desde la cima del mundo, para captar, lo sé, lo intuyo, que aún no has dejado de mirar hacia abajo como una niña, a lo último sola, que es lo que escuchaste en aquella ocasión que el sueño se convirtió en realidad durante unos segundos.
Estamos juntos en tu bañera del hotel. Yo repito tu nombre en intervalos precisos, porque te deseaba tan cerca de mí que no me puedo contener. Te dejas llevar por los recuerdos de esa gran canción que te enamoró. Te ruego que no finjas más, no es ningún rol de película, algunos de los cuales son maravillosos. Te pido perdón al oído por no acordarme de todos tus papeles europeos, aunque sí de los importantes, y me compensas con un baile sensual acuático, de repente tengo tus partes más intimas en mi boca. Estás húmeda por partida doble, tu monte de Venus es prominente, liso y muy brillante. Huele a una mar desaforada. Vuelvo a repetir tu nombre. Y odio a quien te odia, te digo, ¿y entonces me empujas dentro de ti?, no sé ya nada.
Escucho tus gemidos a través del agua burbujeante, ahora me acercas a tu lengua que me embadurna todo el cuerpo con saliva que me sabe a eucalipto con limón, en mi interior has tatuado ya ese olor de por vida. Espero tus decisiones para más penetración, no tengo prisa, ya que soy tuyo para siempre.
Tú y yo, como un matrimonio bien concordado donde, para siempre, serás la protagonista absoluta.
Por fin; oigo, como un eco perturbado, pero dulcificado, brotado de tus cuerdas vocales, con esa dicción maravillosa, y a sabiendas de que mi cercanía te pone muy excitada, ése, mi nombre: “¡OSCAR!”

domingo, 8 de diciembre de 2024

TE OBLIGO A MI

Conoces a alguien, o te conocen, en ese momento mágico en el que el organismo reclama amor para su persona, o es decir casi siempre, y surge el enamoramiento de nuevo.

Es la contemplación de una escultura que nos gusta copiosamente.
Los primeros contactos pasan como una apisonadora precedida de un tornado donde la única meta es la pasión que antecede a la posesión.
En la escultura se aprecian detalles que te, o le, gustaría trocar.
Una persona trata de cambiar a la otra.
El método es lo de menos, aunque algunos de ellos son extremadamente dolorosos: chantajes emocionales con incursiones agresivas en la vida social del otro.
La escultura comienza a no apreciar la mirada que antes le agradaba.
Te sientes, o me siento, muy mal porque los cambios que deseo, o deseas, no terminan de realizarse. Se arremete contra el perfil inicial.
Entonces la escultura se rompe.
Si me conociste de una forma, o te conocí, que gustó tanto, ¿por qué forzar el cambio mío, o tuyo?, con el riesgo conllevado de que al transformar dicha forma desaparezca el impulso inicial de gustar, o amar.
En ocasiones se proyecta la evolución, ahora sí justificada, para mejorar una situación amorosa como puede ser el abandono de una pareja por otra o las adicciones claramente peligrosas. Eso es otro tema.
Moldear dicha escultura (la persona amada) a tu, o mi, antojo no es precisamente la mejor manera de demostrar un querer.
SALUD y SUERTE.

viernes, 2 de agosto de 2024

EL VÓRTIZE caprichoso


El vórtize, el centro del torbellino mental. Nos transporta y empuja, en rededor, sin destino fijo ni ruta predeterminada. Nos protege y arropa de esas paredes intensas, frías, hechas de cristales pegados que distorsionan nuestra imagen. Ese círculo infame que tanto miedo nos da. Es impensable atravesarlo, ¿alguien lo habrá conseguido? Pero tú -¿y yo?- estás ahí. Dentro. Qué cárcel más desasosegante, cuánta tranquilidad que no paz. Bastaría con atravesar los malditos muros grisáceos, amenazantes. Allí habitan los monstruos; los tuyos, tú los has creado. Pero también están los míos. Sólo tienen poder ahí, en los límites de nuestro Vórtize. De niños aquellas fronteras eran imperceptibles. Surgieron por primera vez en la adolescencia. Más adelante, con las primeras frustraciones juveniles se consolidaron. Y, cómo no, en nuestra madurez ya se quedaron a vivir de okupas. Ilusiones, metas y deseos se toparon de frente con la vida; la que apañó esos motivos para crear la zona de confort, gran círculo redondo con un cielo despejado. Hay tantas zonas como personas atrapadas. Pero yo mantengo la esperanza. Más allá del torbellino sé que alguien espera tu llegada, porque si ese alguien ha logrado llegar hasta allí tú podrás emularle. Alguna vez lo conseguirás. Y deseo encontrarte en aquel lugar.

domingo, 2 de junio de 2024

COMO UNA RES DE LIDIA

A veces tengo la sensación de ser una res de lidia. Recibiendo capotazos de los políticos en campaña cuando me asimilo a esas tertulias mercenarias. Al no ser un animal (eso creo) me asusta mucho el apocalíptico puyazo final (el fin del Estado del Bienestar).

Las promesas electorales tienen algo de malvado. Se acuerdan ustedes de cuando éramos críos y oíamos: “que viene el coco (el hombre del saco) y te llevará como no obedezcas”. Les suena la amenaza ahora. “CUIDADO QUE VIENEN LOS MALOS”. “VÓTAME A MÍ”, al bueno.
Aquellos estímulos infantiles tienen sin duda algo de tiernos y románticos, y promovían que no cometiéramos errores. Todavía no nos habíamos convertido en ciudadanos libres, pero íbamos por el camino.
Cuando presto atención a los mítines electorales, de lo más falso en la condición humana, de la actualidad, la sensación del niño que está siendo engañado no se me aparta de la cabeza.
Romper en dos (promesas incumplidas electorales) la ilusión de miles de personas que basen su felicidad en alguna de dichas ofertas no cumplidas debería ser punitivo (cárcel) para el político que las proponga.
En definitiva, que me siento como una res de lidia (aunque algo manso, seguro) y ya no sé si los pases me los dan con la derecha, con la izquierda (el pase llamado natural que a mí es el que más me jode) o por todo el centro entre los mismos cuernos.
Aunque votaré. Moriré corneando.
SUERTE.

jueves, 2 de mayo de 2024

A TI MI AMIGA


Compañera infatigable

Concubina maltratada

Amiga traicionera

Y amante cabreada.

El vaso siempre lleno 

Bebedora compulsiva

Tristeza rechazada

Y la soledad entretenida.

Mujeres solitarias

Hombres despechados

Luces enajenadas

Y de la noche amarrados.

Sufrida vividora

A la vida agarra.

Es para ti amiga.

A ti mi amiga la barra.



sábado, 6 de mayo de 2023

EXPANSIÓN

la gran expansión

   En aquel preciso instante

al inicio del Todo

procedente de la Nada

esquivando la Oscuridad

en lucha contra el infierno calórico

y al desamparo de la Singularidad

dos subpartículas se abrazaron.

   Entonces se conectaron

en un baile hiperacelerado

en liza con la Incertidumbre y la Entropía

para caer en las garras del Electromagnetismo

en forma de Partículas y Átomos

para finalmente postrarse ante la Gravedad.

   El Universo comenzó pues su Singladura

y nosotros nuestro Amor.

lunes, 6 de marzo de 2023

UN PÓLIPO JUERGUISTA

Jueves, 23 de febrero de 2023.
La prueba de sangre oculta para prevención del cáncer de colon por edad salió positiva. Recibí el resultado por correo postal. Una misiva delicada en la que me requerían para acudir a la correspondiente enfermería del SAS en Málaga. También me animaban en el sentido de que podría no ser la fatídica enfermedad ya que la analítica para la mayoría de la gente que le da positiva; o es decir, que sale mala, no es cáncer.

Sí, claro, pero yo acababa de adquirir un  billete para la lotería negativa. Llámese acojone, por lo menos.

La enfermera me solicitó hora para la colonoscopia. Nunca me había hecho una. Me regaló la medicación para limpiar el intestino grueso y una cita para consulta médica que acarreaba una baja laboral de cuatro días. Alguien me dijo que me iba a tirar sentado en la taza del váter, con gran diarrea, dos días por lo menos debido a los sobres que debía ingerir. Así fue.

Tras veinticuatro horas de ayuno total y doce horas sin beber líquido alguno me persono en el hospital Virgen del Guadalhorce en las afueras de Málaga capital. Espero en la salita poco tiempo. Me recoge una asistenta, vestida de verde, y me conmina para que me desnude y me ponga la bata azul abierta del revés y las protecciones de pies, de boca y de cabello. Una vestimenta para la ocasión en la que se me empezaba a enfriar el culo por lo que pudiera venir. Se me ocurrió comentar que después me iba a poner dicho traje tan fresquito para coger mi moto que había dejado aparcada fuera. Eso sobró, deduje después.

Una vez tumbado en la camilla a la espera de la incursión en mi cuerpo; o es decir, una penetración, vamos, se acerca la anestesista con unos papeles para firmar que conllevan la necesidad de ir acompañado para poder operarme. He venido solo, le digo. Pues no le puedo anestesiar, contesta. A mí nadie me avisó de tal circunstancia, repliqué. ¿Pero por qué no ha venido acompañado como hace todo el mundo? Si le cuento la versión larga se va a echar a llorar, señorita. Entonces, tendremos que intervenir sin sedación y encima usted ha venido en moto. No la va a poder coger hoy. Pero, oiga, insisto, ¿me dolerá mucho? Sólo si encontráramos algo que haya que extirparle. Bien, me arriesgo, largué. No pensaba tirarme nuevamente otros dos días seguidos sin poder alejarme del cuarto de baño para nada en todo el rato, ni muchísimo menos.

Este analgésico se vende con receta médica, pero es tan potente que deriva en pacientes adictos. Un medicamento legal 100 veces más fuerte que la morfina y 50 veces más potente que la devastadora heroína. Así es el fentanilo, un opioide legal que puede derivar en pacientes adictos por su alto nivel de dependencia.

Las profesionales del evento, magníficas chicas, decidieron, siempre para ayudarme a no sufrir, inyectarme un gotero con fentanilo. Gracias, dije. Firmé la conformidad y les hice una especie de juramento que consistiría en dejar la moto allí aparcada y venir más adelante a por ella. No veas.

Una vez reclinado en la camilla en postura fetal y avisado del inicio de la intervención noté un frescor en mi recto pero nada de dolor. Me entró un pequeño sopor y me concentré para evadirme mentalmente de allí. Otra enfermera me preguntó de nuevo si tenía algún tipo de alergia o me sentaba mal algún medicamento y le contesté que sí que se la tenía a mi exmujer. Me reí y le aclaré que era broma que yo era soltero profesional.

Nuestro organismo, al menos el mío, debe de esconder toxinas de tiempos pasados por mala conducta alimentaria y excesos varios con sustancias dañinas que, engañosamente, creía que ayudaban a un bienestar; con el tiempo, falso. Bueno, pues alguna de ellas se asoció con el fentanilo, digo yo. Me entraron ganas de juerga.

Menos mal que la situación me frenaba.

Pasada una media hora me aparcaron en una esquina de la salita. Yo debía ser el último paciente ya que no había nadie más en la sala de espera cuando me avisaron. Me acoplaron detrás de una especie de sábana que parecía una cortina y la enfermera me comunicó varias cositas: debe esperar aquí a los resultados de su exploración y a que se pasen los efectos del analgésico y, aquí vino lo mejor, debido a los gases que se utilizan en la colonoscopia y que se han depositado en su colon no se reprima en soltar flatulencia, de verdad, cuanto antes las elimine antes saldrá de aquí. Vale, si me vienen las ganas lo haré. No se preocupe, le voy a decir un truco. Me puso de lado, con las piernas flexionadas, y con mi puño apretado presionando mi ombligo. Y se retiró.

El primer pedo lo dosifiqué. Todos sabemos flatulear en silencio. Tenemos dominio del orto. Lo hemos aprendido en los lugares públicos. Aunque es un poco coñazo y muy lento. Además, recordé que yo estaba solo en la habitación. Me animé, y ordené a mi cuerpo que fuera a plena potencia en esa labor. Sonaron tambores nipones.

¡Enfermera, enfermera, enfermera! Escuché a los dos minutos. Resulta que no estaba solo. ¡Enfermera, enfermera, enfermera! La voz femenina salía por detrás de la cortina. Una voz de mujer mayor. ¡Enfermera, enfermera, enfermera! Rápidamente se acerca una de las chicas de verde y me mira fijamente y me pregunta: ¿qué pasa? No lo sé, jajajeji, le habré dado, le habré dado, no sé... jijiji. La mujer se había despertado hacía rato y al intentar ponerse de pie se cayó. La enfermera la levantó y le preguntó que si yo me había movido del sitio y ella respondió que no, que yo estaba farfullando todo el rato y que nunca había escuchado pedos tan fuertes como los míos. Se ha roto, este tío.

La enfermera rió y nos propuso que nos calmáramos y me devolvió la sonrisa. Ella misma volvió con los resultados de mi colonoscopia.

Extirparon un pólipo (berrugita en forma de champiñón) alejado de un cáncer pero con biopsia para confirmar el diagnóstico. Fue una buena noticia. Me vestí, recogí el informe y me encaminé al exterior confirmándoles a todos, después de darles las gracias, que me marcharía en taxi. Presencié un día magnífico.

Por desgracia me quedé sin batería en el móvil justo cuando llamaba al servicio de taxi malagueño. Y no tenía cargador. Pero me encontraba muy bien y nada mareado. Para confirmarlo me exigí una prueba de alcoholemia que conocía muy bien. Tocamiento de nariz y andar sobre una línea continua pies tras pie. Sin problemas. En peores condiciones has conducido, chaval, me animé.

Conduje directo a casa para ponerme cómodo, despacito y con buena letra. Todo magnífico.

El humor acompaña especialmente bien en los momentos de tensión, drama e incertidumbre. 

Sobre todo cuando utilizas ese enfoque, después. Y esto lo aconsejo; de verdad, de la buena.


viernes, 3 de febrero de 2023

VÍA ÚNICA

 Una chica, recién abandonada la adolescencia, trasiega con sus pensamientos mientras juega con su ondulada y morena melena sentada en el banco de la vieja estación. Mira hacia el fondo con su mano sujetando su cara y el codo apoyado en la rodilla. Siempre tiene en la  mente la reciente muerte de su abuela.


 Piensa en su futura existencia como un largo camino gris y sin final alcanzable. 

Una trayectoria pesada y aburrida. Reflexiona sobre aquel dicho de su querida Tata ya que la juventud tiene cura, se llama tiempo y madurez. ¿Qué significará? Centra la vista en el trayecto donde los carriles tienden a juntarse en la lejanía. Pero ella ya sabe que es una ilusión, un truco mágico de su vista. Sólo existe una  manera de comprobarlo. Arrancarse y cubrir el camino sin pensar. Sería fácil si al final la esperara su primer amor. Hace cuatro días que ansía la respuesta. Ya no se esconderían nunca más. Su amor es propiedad privada. Es sólo suyo. Entonces le llega el mensaje de audio a su móvil.

   "Sí, se lo vamos a decir. Te quiero mucho".

   La chica escucha la voz, como un susurro, de su amada. Y, de repente, todo se llena de color.



domingo, 25 de diciembre de 2022

AMISTAD SOLITARIA


Si tu problema es el dolor el tiempo lo sanará.

Si tu problema es la salud pídele un regalo a tu Dios.

Si fuera el amor ya aparecerá.

Si son los malos vicios abandónalos. 

Pero, mi amiga, mi amigo

si acaso fuera la Soledad, por favor,

cultiva, riega y recoge la Amistad.


jueves, 1 de septiembre de 2022

Ella, tú y Él

 

Cinco mil millones de años

llenos de furia electromagnética

repletos de incertidumbre cuántica

abarrotados de luchas microóndicas

de infiernos calóricos

y helados colapsos.

Pero al fin surgió el equilibrio.

Tres mil millones de años

desde los experimentos bioquímicos

al ADN, molécula mágica y misteriosa e invencible,

a la espectacular mitosis celular

para que la vida ya no parara de trabajar nunca.

Y ahora estamos todos aquí

quejándonos por menudencias todo el rato

menospreciando el enorme esfuerzo cósmico

de trece mil millones de años

para que podamos respirar.

Y vivir.

Tus quejas, y las mías, sí, sin fuste la mayoría,

ofendiendo a La Tierra y al Sol, dolientes con el tiempo,

no dudes que el Universo las reciclará.